lunes, 24 de enero de 2005

Antes.

Cambié para parecerme a ti y olvidé que era yo quien te gustaba. ¿Dónde quedó todo lo que tenía?... Las noches agridulces y los amaneceres sin asiento me dejaron con un tercio de las ideas coherentes, y ahora se devuelven sólo para comprobar que así haya sido; y así fue...

viernes, 10 de diciembre de 2004

Blanco y resbaloso.

Te pones como de mármol y no quieres que yo me resbale cada vez que intento apretarte las costillas. Otro que tiene piel blandita y ni hablar de las manos hermosas que se encrespan.

sábado, 4 de diciembre de 2004

Te equivocas.

Y todo porque no puedo negar que me enferma que no hayan mariposas porque se me hacen más huequitos. Y me faltan ojos para ver tus manos tocando otras manos y sosteniendo sus debilidades y grandezas aunque pesen más que las tuyas y quieran romper los dedos de otras manos. Te dolerá porque sabes que esas cosas se acaban y que otros ojos se llevarán su mirada; de nuevo no es lo que quieres y crees haberlo encontrado.
Y no es que desee que te arrepientas (aunque en el fondo quizás sí...) pero me gustaría que notaras cuando no puedo encontrar mi mano derecha con la izquierda ni cerrar los ojos para que no se resequen (...). Que vieras que quiero encontrarte en mejores condiciones y aún así mejorar tu vida y entregarte toda una noche con amanecer de pelos, manos, olores y pieles blanditas.

martes, 16 de noviembre de 2004

Murciélago.

Quiero vomitarte mis pesares y que se encojan mis brazos antes de pegarme a ti para tenerte muy cerca y chuparte el miedo desde el cuello o los labios, y que mientras se te apagan los colores me sostengas desde la cintura, y me abraces, y me apretes, y me beses la cabeza como para tranquilizarme las ideas. Quiero que me arranques el corazón y te lo quedes, lo pongas en tu cuarto para que te alumbre por las noches... esa noche y cada noche tócame las manos muy suave, hazme olvidar tu nariz y deja que sea yo quien aprete tus dedos y caliente tu nuca.

lunes, 18 de octubre de 2004

Hombre.

¿Y quién se encarga de los pelos que ya no están en la cabeza? Su valentía los empuja y una vez en el aire se burla de ellos y de su triste destino, o quién sabe, tal vez no sea triste...
Demasiado simple para intentar entenderte y él demasiado yo como para emocionarme.
Él podría mostrar más colores, y tal vez esté lleno de luciérnagas pero teme que se vuelen o que se les fundan los bombillitos. ¿Y tú? ya sabemos que no tienes luciérnagas, y bueno... aprendimos a vivir con eso, pero ¿cómo haces para estar siempre oloroso y pegajoso?... Aunque crees que no he notado que perdiste el disfraz de mago, pero sí lo noté, y no sabes el mal que eso te hizo, o... ¿nos hizo?

miércoles, 13 de octubre de 2004

La vela.

Que linda se ve bailando para mí, baila porque sabe que la estoy viendo y que le estoy respirando para siente mis nervios y siga bailando de un lado a otro como en un vals, derecha-izquierda.
Ilumina todo y se regala para eso, no le importa acabar su cuerpo bailando y comerse el tronco con delicados besos que no puede mantener en su boca pequeña y azúl.
Tú no tienes la boca azúl, !la tuya tiene mil colores!. Ojalá fueras de trapo y pudiera bailar vals contigo, de un lado a otro, derecha-izquierda, derecha-izquierda, de pronto un giro y como las piernas cuelgan se enrollan en mis caderas y apretarte la espalda, derecha-izquierda, derecha-izquierda...

lunes, 11 de octubre de 2004

El asesinato.

Quiero que veas bien mis manos, que las toques y las sientas por última vez, porque con ellas voy a arrancarte los ojos.