domingo, 5 de octubre de 2014

El desayuno

Extraño todo eso que ya no tengo  de ti.
Lo que eras y lo que no.
Extraño el olor de tu cuello y mi olor en tu nariz, tus brazos y como me hacías sentir que mi cuerpo era algo sagrado para ti, una  botellita para mí.
Y tus desayunos, tus manoseos mañaneros, vestirme para ti, enojarme para ti, reírme para ti y lamerte despacito.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Dave Eggers. "Guardianes de la intimidad"

Dios: te poseo como poseo a las cuevas.
El océano: ni por asomo. No hay punto de comparación.
Dios: yo te cree. Puedo domarte.
El océano: tal vez hubo un tiempo en que así fuera. Pero ahora, no.
Dios: descenderé sobre ti, te congelare, te romperé.
El océano: me desplegaré como las alas. Soy mil millones de plumitas minúsculas. No tienes idea de lo que me ha pasado.

domingo, 31 de agosto de 2014

30 de agosto


Me cuesta mover los layers del cerebro al cerrar los ojos. Hay tanto deseo... tantos deseos. Me empiezan a pesar las circunstancias, la ropa, los amigos, los muebles del departamento, todo me pesa. Y sobretodo me pesa una ausencia que no sé de quién es, que alguien dejó o que quizás alguien dispuso que debía sentir. Y es lo que más me pesa. 

Me pesa no tener la valentía suficiente para tomar el riesgo, todas las veces. Lidiar siempre primero conmigo misma y luego ver que ya no estás esperando y que estoy frente al vacío peleando con mi muy consciente que nunca para de dictar lo que esta bien y lo que no y escoge siempre dejarte ir. 

jueves, 21 de agosto de 2014

Tornado

Siempre supe que causabas ese efecto de tornado, que ibas por ahí atrayendo todo, llevándote todo y a todos para tenernos ahí flotando y girando a tu alrededor, para de vez en cuando morder la cabeza de alguno. Nunca te preguntaste si era eso lo que querías, es sólo lo que mejor te sale. 

miércoles, 2 de octubre de 2013

Desde adentro

Es una sala de cirugías donde todos tenemos escalpelos pero ninguno sabe quçe hacer. Se hace obvio cuando se van, cuando vemos que ya no hay quién se ocupe de lo que hacían y en cambio hay miles que se ocupan de lo que creíamos que les correspondía.

Ya no se está tan bien aquí, es un cuerpo blandito, en todos los sentidos, con sabor a remedio amargo y olor a guardado, a olvidado. 
¿Por dónde habrá salido toda la luz?
¿Volverá?

Al tacto es como un terciopelo por el que resbalan gotas de un líquido lechoso que los pelitos no alcanzan a absorber. Despacio todo se resbala, no hay nada que los pelitos alcancen a agarrar si en la superficie todo es tan espeso, tan superficial, tan efímero. Hace falta tiempo de calidad con el vacío en la habitación y las letras negras con las que siempre vuelve la luz.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Tumores.

Anoche otra vez, de alguna manera, te filtraste en el aire que entra por el huequito de la ventana. Me impides respirar, como si inhalara vidrios, me atrofias el cerebro.
Y más pequeña que nunca me dejo hamacar por tus brazos ¡es tan doloroso!
Sin necesidad de abrir los ojos algún abogado de la cordura me pica la espalda con un palito para recordarme que no estás aquí, porque yo lo decidí.

Y te vuelves a hacer remolino y te vas por el huequito de la ventana, apenas alcanzo a ver de lejos tus ojos malvados, que también sufren. Estamos tan llenos de tumores, somos dos inseguridades que se encontraron en un parque y se sentaron a reírse de sí mismas.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Hormigas.

El placer de estar triste y de preferirlo. Otra vez. De preferir estar afuera, flotando, navegando, respirando de verdad, de la forma más honesta que conozco: conectada al hilito de la tinta, al blanco espacio del papel.

Ya no te extraño, ni extraño extrañarte. Voy volviendo poco a poco a mí, falta mucho por caminar, me perdí en algún punto entre la ambición, el orgullo y las comparaciones con falsos positivos. En alguna parte todavía está la hormiga reina peleando con la polilla parásito que viene comiéndose todo lo valioso hace bastante tiempo. Todo lo que había valioso, que millones de hormigas reunieron con tanto esfuerzo.