Poderte demostrar que te estoy sudando y ya no me hace efecto tu terramicina. Te expulso de mí como a un virus, mientras te instalas en otro cuerpo para absorberle todos los colores, en mí ya no ejerces ese efecto; y creías haberte llevado todos mis amaneceres, mis burbujas y mis mariposas, pero no, te equivocas, porque aún las tengo y siguen siendo un imán para otros...
jueves, 16 de junio de 2005
lunes, 13 de junio de 2005
Desde el otro cuarto.
Por supuesto no sabes como me siento, porque no has sentido ese tipo de contrariedad. Es tan difícil quererte... Te acercas, me tocas, me empujas y me halas de los brazos cuando bailas y después te sientas a un lado a reirte de la forma como se me ilumina la cara.
Ahora quieres demostrarme que me queda más por sufrir, y que lo que ha pasado no es siquiera el comienzo; y revuelcas tus alas de pollo en el barro y te tiras de cabeza en cualquier trinchera, ahora por más de una noche... ahora no se trata de ganar la guerra, sino de conquistar todos los puertos... Y se burlan de mí, se ríen, me imaginan como me estoy viendo ahora, y se ríen otra vez, esta vez más fuerte, saben que me debilito y que a la vez reúno fuerzas para la próxima, para cuando los vea, tal vez.
Ustedes no saben que las lágrimas no me quieren salir, a pesar de la música, y que si intento llorar me siento aún más dependiente de lo que pasa contigo. Gloomy Monday.
martes, 7 de junio de 2005
Imaginarios.
Hoy, como en cualquier otro día, me estoy ahogando en mi propio cuerpo; mientras me derrito desde los pies puedo ver como tus ojos sonríen maliciosamente, tal vez cuando llegue a la cabeza y pierda el sentido se calme un poco el dolor, y deje de perdonarte y vuelva a pensar de forma racional y como solía hacerlo antes de que me quitaras el brillo. Y lo peor es que sigo queriendo lo mejor para ti, y pienso que soy lo mejor, pero, tal vez, aunque soy lo mejor para mí por ser todo lo que quiero ser, no soy ni siquiera buena para ti... alguien dijo que cuando algo es demasiado fácil de conseguir pierde el sentido, y todos sabemos que conmigo tú no tienes que esforzarte mucho, he puesto todos mis imaginarios a tu disposición y no hago más que promocionarlos para ti.
Pero no es lo que quieres, tal vez soy como esos dulces que la gente regala, que se ven tan bonitos que los pones en tu cuarto para decorarlo y planeas comértelos algún día, pero cuando te das cuenta están llenos de polvo y ya no los quieres.
domingo, 20 de marzo de 2005
Él.
Te confieso, para empezar, que aún no logro nada con desear que sus brazos sean más largos o sus piernas más veloces. Me sigue pareciendo simple, aunque él intente pintarse siempre de muchos colores; sus besos son simples, sus manos son simples, sus ojos, aunque llenos de ternura, son simples, y fatalmente verdes...Tú sabes que los prefiero negros, malvados e indestructibles como los tuyos, que nunca pude volver a ver de cerca. Y me lo escupes en las costillas cada vez que puedes, porque sabes que se rompen con facilidad, y pretendes hacerme creer que las tuyas también (...), yo sé que no (bueno, en realidad no lo sé, pero prefiero ignorar al ratón que por las noches me cuenta lo mucho que me extraña tu panza y tus manos perfectas y a las luciérnagas que me muerden el cuello para que te vea cuando me estás viendo y para que acepte tus abrazos aunque me partan la columna y me marmolicen la piel).
lunes, 24 de enero de 2005
Antes.
Cambié para parecerme a ti y olvidé que era yo quien te gustaba. ¿Dónde quedó todo lo que tenía?... Las noches agridulces y los amaneceres sin asiento me dejaron con un tercio de las ideas coherentes, y ahora se devuelven sólo para comprobar que así haya sido; y así fue...
viernes, 10 de diciembre de 2004
Blanco y resbaloso.
Te pones como de mármol y no quieres que yo me resbale cada vez que intento apretarte las costillas. Otro que tiene piel blandita y ni hablar de las manos hermosas que se encrespan.
sábado, 4 de diciembre de 2004
Te equivocas.
Y todo porque no puedo negar que me enferma que no hayan mariposas porque se me hacen más huequitos. Y me faltan ojos para ver tus manos tocando otras manos y sosteniendo sus debilidades y grandezas aunque pesen más que las tuyas y quieran romper los dedos de otras manos. Te dolerá porque sabes que esas cosas se acaban y que otros ojos se llevarán su mirada; de nuevo no es lo que quieres y crees haberlo encontrado.
Y no es que desee que te arrepientas (aunque en el fondo quizás sí...) pero me gustaría que notaras cuando no puedo encontrar mi mano derecha con la izquierda ni cerrar los ojos para que no se resequen (...). Que vieras que quiero encontrarte en mejores condiciones y aún así mejorar tu vida y entregarte toda una noche con amanecer de pelos, manos, olores y pieles blanditas.
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