jueves, 1 de marzo de 2012
...
Esas ausencias imprescindibles, indispensables, irremediables e insoportables que deja la lluvia.
lunes, 27 de febrero de 2012
Out.
Hoy se fueron todos a Chascomús. Yo no pude ir.
Las últimas veces que pasé tiempo con ellos una porción muy fea de mis sentimientos se salió por todos lados y ocupó el lugar.
Siempre me consideré en un punto aparte, ellos como un conjunto homogéneo y yo como una pieza que no encaja queriendo siempre salir del círculo que encierra el conjunto y cayendo siempre de nuevo al estrellarme con la gruesa membrana que lo constituye.
Hay cierto grado de...
lunes, 13 de febrero de 2012
Bruja.
Venía diciéndote que tenía poderes, no era la primera vez que discutíamos por eso. Me mirabas con complacencia; no con complacencia, con lástima!
Hasta que me harté de verte habitar ocupando el espacio entero del universo que debías compartir y me elevé, como aquella vez que me pareció verte en la cabeza de un señor que viajaba en el 55 y tuve que partirle la nariz, como siempre que me pasa: en posición de karate kid.
Y llena de rabia empecé a mirarte con los ojos en fuego,
y tu cara con mueca de interrogante de estúpido...
y mis ojos en fuego, y me elevaba,
y tu cara con mueca de estúpido...
y mis ojos en fuego, sostenido,
y tu cara con mueca de interrogante...
y mis ojos en fuego,
y tu cara con mueca...
y mis ojos en fuego,
y tu cara...
y mis ojos en fuego,
y tú...
De repente eras una colilla gordita de cigarrillo que alguien que pasaba distraído pisó.
jueves, 2 de febrero de 2012
Moho.
Se me volvió a pegar esta tristeza que con todo viene y con tan pocas cosas se va; me sube por las piernas un frío, como de ganas de dejar que todo se derrita alrededor, que se caigan sobre sí mismas las paredes que construí. Y también suben ganas de arrancarse el pelo (otra vez), de dejar que las cosas se pudran, solas, como suelen podrirse las cosas.
martes, 24 de enero de 2012
Río.
Las milésimas de segundo en que me decido a dejar que las cosas pasen como un río, y a quedarme mirando como apenas me moja los pies, verlo pasar, como veo pasar a los demás, a la gran cantidad de muertos vivientes que se cuelan en este universo, a veces con voces pero que no se quedan, que el oído deja volver a salir porque a quién le importa? quién los necesita si no ayudan con la falta de ganas de ser saludable, con el exceso de ganas de que el cerebro haga una fiesta permanente de neuronas y perderme en ese nudo, quedarme a vivir ahí adentro y no tener contacto más que a través de los ojos con el exterior, más que a través de unos ojos vacíos que no transmiten nada. Que me lleven los de blanco y me deleiten con sus pastillas miles para no tener que meterme más al río, verlo pasar y que apenas me moje los pies.
martes, 25 de octubre de 2011
Lo mismo.
...Que me parece que ahora estoy en otro punto, adentro quizás, y que no siento saber con certeza qué es lo que quiero que pase pero que me emocionan las opciones, tal vez me emociona mucho más el recorrido que el fin. Que me asusta el fin. Que me asusta tener que volver a pensar "ahora qué", y que por eso disfruto tanto las urgencias y las desgracias que ayudan a reaccionar sin tener que decidir y que siempre vienen con la mejor tolerancia al cambio.
jueves, 15 de septiembre de 2011
...
Se extraña siempre la sensación de confianza, esperar... saber qué esperar. No se soporta la incertidumbre, que, en definitiva es en realidad una certidumbre de final.
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